Sí, sí, puede sonar a un título extraño, pero esta es la fascinante historia de cómo Alfredo Bueno creó un molde de silicona para una escultura religiosa, de nada menos que 2 metros de altura.
Molde de silicona para esculturas religiosas. Réplica de una talla de madera de San Ignacio Clemente, de Villafeliche, Zaragoza.
Corría el año 2003 cuando Alfredo recibió un encargo muy especial, de esos que solo llegan una vez en la vida. Querían una reproducción del patrón del pueblo zaragozano de Villafeliche. Pero lo más curioso era su destino: la réplica sería un regalo para su pueblo hermanado en Italia, también llamado Villafeliche.
Con el modelo original en su taller, una majestuosa figura de madera tallada y policromada, Alfredo se puso manos a la obra. Primero, creó un molde de silicona flexible para captar cada detalle del santo y otro molde para la peana. Estas piezas de silicona se reforzaron con carcasas de resina para garantizar su estabilidad, con esto se terminó el molde de silicona para escultura religiosa. Luego, utilizando resina de poliéster laminada, dio vida a la réplica, que finalmente se embelleció con policromía a color y pan de oro.
Así fue como un encargo singular se convirtió en una obra maestra, trascendiendo fronteras y llevando un pedazo de historia y devoción de un pueblo a otro. Más Historias y… Más Moldes de silicona.